Pudiendo ser amada por aquel
hombre,
elijo seguir secando mis
heridas al sol y con agua de
mar.
Elijo el dolor salino
al suave murmullo de aquel
que endulza mi cuerpo.
Diabetica de sus besos,
hipo-acusica de sus palabras y
ciega de sus miradas.
Yo sigo con el dolor de la carne herida, secándose al sol.
hombre,
elijo seguir secando mis
heridas al sol y con agua de
mar.
Elijo el dolor salino
al suave murmullo de aquel
que endulza mi cuerpo.
Diabetica de sus besos,
hipo-acusica de sus palabras y
ciega de sus miradas.
Yo sigo con el dolor de la carne herida, secándose al sol.
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